El problema de la puerta abierta

El efecto llamado ‘puerta‘, se produce cuando una mano tiene la presa más hacia el exterior que su pierna homóloga (del mismo lado) y ésta más al exterior que el centro de gravedad; si se quiere soltar la otra mano, se produce un desequilibrio (balanceo hacia afuera) que hace que nos separemos de la roca. Este efecto no se produce sobre paredes con menos inclinación que la vertical ya que ‘caeríamos’ hacia la roca, mientras que cuanto más extraplomado sea el muro más acuciado se hace el problema.

Para poder soltar, pues, la mano contraria se requiere de una de estas técnicas:

* Traccionar con el pie contrario. Interesa cuando existe un bordillo, empotramiento o resalte a la altura del pie contrario donde poder traccionar. Podemos usar el empeine o el talón para traccionar. Es la segunda técnica mejor.

* Pasar el pie contrario por delante de la pierna homóloga. Interesa la mayoría de las veces por ser la técnica con la que más podemos estirarnos y consecuentemente con la que más alto llegaremos con la mano que soltamos pues aprovechamos el bloqueo lateral.

* Pasar el pie contrario por detrás de la pierna homóloga. Interesa cuando hay un bordillo (por ejemplo de un diedro) o un saliente donde apoyar dicho pie.

* Elisión de pies. Interesa cuando la presa de pie es adecuada (grande) para producir el cambio. El pie homólogo queda suelto para apoyarlo más hacia el exterior que la presa asida.

* Aprovechar el balanceo. Interesa si se quiere hacer un movimiento dinámico con el consecuente ahorro de fuerzas. El problema es que, como todo movimiento dinámico, no es muy reversible con el consiguiente riesgo de caída. Para llegar más alto y ahorrar más energía, es mejor (si se puede) balancear la pierna contraria al apoyo homólogo y aprovechar el impulso ascendente para soltar la mano.

* Contraposición extrema. Es la más exigente. Se estira el brazo que no queremos soltar y su pierna homóloga de forma que con esa mano tiramos hacia el interior y con el pie hacia el exterior, produciéndose una contraposición lateral a la pared. Ayudando con la planta del pie contrario, que se sujeta a la roca, podremos soltar la otra mano. Indicada en paredes verticales y poco exigentes, es un caso particular de ‘Traccionar con el pie contrario’

Ahora sólo falta dedicarle tiempo y practicarlas.

eugeniojuan en www.ilimitados.com

Pd.- Recordad que las técnicas nuevas se ejercitan al principio de la sesión de entrenamiento que es donde se asimilan mejor. Rentabiliza tu tiempo.

Pd2.- Queda pendiente el incluir fotos (o vídeos) de cada una de las soluciones.

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