Sierra Nevada de hoy para mañana
17 de enero de 2010
1a Ley de la montaña: La excursión termina en tu casa.
2a Ley de la montaña: La montaña siempre espera. (A colación con la primera)
3a Ley de la montaña: En la montaña no hay olores. (Curiosa regla cuanto menos e higiénicamente sospechosa. No creo que debiera ir la tercera)
4a Ley de la montaña: Empieza como un viejo y acabarás como un joven.
Corolario: En montaña hay que exagerar la lentitud.
5a Ley de la montaña: Atajo, trabajo.
6a Ley…
Javier, un amigo montañero de antaño, tenía algunos dichos (que él llamaba leyes) que a base de repetirlos se colaban sagazmente en nuestra memoria.
Ya sabéis que, cual oso, ando de hibernación y estoy saliendo poco, pero he aquí que mi hermano Salva, el sábado, decide que me compre de una vez el piolet para estrenarlo este domingo. La semana anterior, ya Pablo me dejó los crampones que no pude estrenar por el colapso que había en Sierra Nevada, y mi hermano Ismael hizo lo propio con las botas. Así que junto a unos guantes de Salva y otro piolet que también me dejó, ya estaba listo para atacar la nieve. Gracias a todos, así voy hasta la Luna.
La idea era subir por el canuto del Veleta, así que a la hora de robar gallinas (5:00h.) ya estábamos en marcha camino a Granada. Con más ganas que frío y más frío que sueño (o no) aparcamos junto al Albergue Juvenil de Pradollano y nos dispusimos a iniciar la marcha tras equiparnos. Al principio, sin crampones, pero en las primeras pendientes, tras probar las caídas semicontroladas y la eficacia de los piolets para la frenada de resbalones, decidimos ponérnoslo.
La ascensión resultó fatigosa, no solo por la nieve acumulada, sino por el parón de Navidad. Estamos en baja forma. Por el camino hacía viento y algún esquiador de fondo paraba a saludar y a comentarnos que hacía más viento arriba. Mal presagio, donde abajo es un ligero viento, arriba es un serio ventarrón. Pero allá que seguíamos infatigables imperturbables avanzando…
Afectivamente, en las cotas altas, mucho frío y viento racheado. Vemos el canuto a un paso y no lo tenemos claro porque, además, está helado. No se puede acceder por la vereílla por riesgo de alud y habría que rapelar unos sesenta metros de tirón. No llevamos cuerda para tanto, en doble sólo treinta, y tratamos de encontrar otro grupo para acoplarnos (o rapelar en simple con la nuestra y que nos la tiren) pero no lo logramos. Finalmente se impuso la cordura y aplicamos la Segunda Ley.
Sabia decisión, realmente hacía bastante frío y el viento no ayudaría en una subida con placas de hielo. Así que vuelta para el coche, un poco sufrida ya que el calzado nos hizo daño en la bajada.
¡Es tan tentador continuar cuando estás tan cerca del objetivo y hay tantas ganas! Estamos orgullosos de nuestra templanza y prudencia. Si no cae en este invierno, ya caerá en otro.
/eugeniojuan
Pd.- Gracias a Ramón Bailón por enviarnos las fotos. No llevábamos cámara. Un saludo. As de Nevada, del foro Nevasport, también nos tiró alguna pero no encontramos su blog para bajarlas. Igualmente, gracias.










21 de Enero de 2010 a las 9:47
CUANDO LAS COSAS NO ESTÁN CLARAS…MEDIA VUELTA Y PARA ABAJO…ES LO MÁS CUERDO. ENHORABUENA A LOS DOS DE TODAS FORMAS!!!
PD. OSO…YA VA OLIENDO A PRIMAVERA , ASÍ QUE VAMOS SALIENDO DEL LETARGO NO??? BESOS.
21 de Enero de 2010 a las 15:53
pues muy mal del todo no andareis… menuda hazaña, estos ilimitados…
sois únicos…
Se echa de menos tu… presencia, el resto de compañeros son de lo más agradable, así que, no merecen soportarme, desaletargateeee…
21 de Enero de 2010 a las 19:03
Eugenio, desde que tienes agua caliente en casa no se te ve el pelo.
Deportivamente hablando, llamar al fontanero ha sido la peor decisión de tu vida.
21 de Enero de 2010 a las 21:28
Jajaja que bueno Tiz. Sabia decision chavales, asi podremos seguir contando con vosotros, deportivamente hablando